El técnico fuensantino elogia a Alba Sánchez, quien el sábado se cruzará en el partido de Barakaldo

 

El Adesal afronta este sábado su primer partido de la fase por mantenerse en la Liga Guerreras Iberdrola ante el Zuazo, que figura como líder del grupo con 12 puntos y que cuenta en sus filas con la fuensantina Alba Sánchez, uno de los exponentes de la cantera del club.

Rafael Moreno, director técnico del Adesal, apunta que “el equipo llega con todos sus efectivos y con la ilusión de saber que es una fase decisiva”. De hecho, subraya que “todos los partidos son con carácter de final”. Y esa circunstancia hace que “también hace que tengamos la preocupación y la responsabilidad que supone poder perder la categoría”. Algo que Moreno entiende que se puede revertir: “Tenemos que liberarnos de esa presión y reconvertirla en energía positiva para sacar lo mejor de nosotras”.

Según reza en la clasificación, el Adesal está a tres puntos de la zona de salvación y el Zuazo es líder, si bien Moreno tiene una receta: “Para ganar al Zuazo hay que intentar creer que nos toca ya liberarnos de la losa que hemos llevado en la Liga”. Porque “no sabíamos cuál era nuestro papel y nos dimos cuenta que no íbamos de invitadas de piedra y hemos sabido dar guerra”.

El técnico apunta que “es el momento de que salga el mejor Adesal, porque ése sí puede ganarle al Zuazo”. Aun así, reconoce que “ellas nos ganan en experiencia y costumbre de ganar, pero tenemos que eliminar todos esos factores psicológicos de los últimos minutos”. De ahí que redunde en la idea de que “si nos liberamos, veremos al mejor Adesal y sí nos podremos salvar”.

El partido del sábado también tiene un componente emocional, puesto que será el reencuentro con Alba Sánchez: “Es un orgullo para el club y para las escuelas de balonmano del barrio de La Fuensanta”. Con todo, Rafael Moreno recela de la central porque “está asentada en el Zuazo; es el timón de su juego, lo que dice de su importancia”. Incluso bromea al apuntar que “ya me gustaría que no tuviera contra nosotras su mejor día o que sus balones, en lugar de entrar, se vayan al larguero; que lo haga bien en cualquier otro partido menos en el nuestro”.