La historia del Balonmano Adesal no se entiende sin la figura de Rafael Moreno, a quien se podría considerar como su ideólogo e impulsor. El técnico cordobés, aunque nacido en Santa Cruz de Tenerife un 6 de octubre de 1963, ha participado directamente desde la creación de la sección y sueña con la posibilidad de dar un nuevo salto cualitativo en la nueva aventura en la Liga Guerreras Iberdrola.

¿Se imaginó alguna vez ver al Adesal en la máxima categoría?

Siempre hemos tenido el deseo de estar en la máxima categoría. Ya lo hemos vivido dos veces y nuestra mente va más allá, pero sabiendo que lo primero es consolidarnos. Mirándonos en ejemplos cercanos, como es el caso del Costa de Málaga, queremos aspirar a estar en competición europea, porque el balonmano femenino en Córdoba se puede hacer sitio en España.

¿Cómo nació la idea del balonmano femenino en Córdoba?

Adesal vino a rellenar un hueco que había en la provincia de Córdoba, ya que el masculino se trabajaba mucho y bien en la provincia y en la capital. El femenino, por el contrario, estaba hecho un solar, salvo algún vestigio de Puente Genil, que llegó a tener éxitos en categoría juvenil. El deporte femenino estaba tomando su sitio en la ciudad y ahí se sumó Adesal, que salió del barrio. También tuvimos nuestro equipo masulino.

¿Se alegra de tener compañía con otros clubes?

Hemos caminado solas. En los últimos 20 años, estuvimos así, aunque poco a poco se han ido sumando. Así ha aparecido el Córdoba de Balonmano y es importante, como lo demuestra su aportación a través de las escuelas municipales y su proyección de equipos. Eso supone ampliar la semilla para potenciar el balonmano femenino de la ciudad.

¿El gol más bonito que ha visto?

Me quedo con un gol de Tatiana Ortiz en el último segundo de una fase de ascenso a División de Honor Plata. La jugamos en casa y fue una gran alegría. Ése es el momento del que mejor recuerdo tengo, por lo que significó para el club.

Meriem Ezbida, Alba Sánchez, Agus López… ¿Reconforta más ver a productos propios en la elite que un título?

Tener a jugadoras de este nivel nos da una gran alegría y estoy convencido de que saldrán más. Vamos en la línea de llevar a jugadoras en el máximo nivel. Esa alegría alimenta la esperanza de que jugadoras que han crecido en el balonmano de la ciudad.

¿Con qué sueña ahora Rafael Moreno?

El sueño es inmediato y es consolidarnos en la máxima categoría. A partir de ahí, será más fácil. Con lo que se trabaja en la ciudad, e incluyo al Córdoba de Balonmano, podremos crecer mucho más.

¿Salvarse es un milagro o una opción real?

La categoría está ahora mismo en dos escalones. Para el descenso hay cuatro puestos y estaremos ahí en esa pelea. Sobre 14 partidos, llevamos un partido de nuestra Liga. Creo que es real la posibilidad de mantenernos. Aunque parezca que el equipo va mal, las expectativas son las mismas que cuando llegamos a la competición. Apostaría que Adesal se evitará de la quema.