El sábado a las 18:00 visita el Porriño la Sala de La Fuensanta. Y en el equipo gallego regresa Inés Hernández, a quien se le puede considerar como una de las jugadoras históricas del club al formar parte de la plantilla del ascenso en 2013.

La jugadora natural de Carboneras reconoce que “volver a La Fuensanta me trae recuerdos muy bonitos y considero que es como volver a mi casa, porque mi madre, es cordobesa”. Incluso cataloga como un “halago” que esté considerada como una de las mejores de la historia del club.

Aunque ya se enfrentó al Adesal con el Guardés en la temporada 14-15, Inés Hernández sabe que se va a reencontrar con viejas conocidas como “Ángela Ruiz, Aroa Montoro o Lucía Lucía Vacas e Irene García, si bien ellas eran infantiles me fui y ahora me la encuentro hechas”. La primera línea bromeaba al afirmar que “no sé si se acordarán de mí”.

En el capítulo de recuerdos, Inés Hernández apunta al gol sobre la bocina ante el Alicante que supuso una épica remontada: “Teníamos ganar para salir del descenso y marqué un gol a falta de un segundo para el final; la celebración fue muy emotiva con todo el equipo abrazado en mitad de la pista”. Incluso, “tranquilizaba” a los seguidores del Adesal diciendo que “en el Porriño hay jugadoras que tienen un papel más importante “, en el caso de que haya un balón decisivo”. Asimismo, apuntaba a que “el año del ascenso tuvimos un grupo muy bueno, trabajador y con ambición”.

Tras su periplo de dos años por Córdoba, Inés Hernández se fue hasta Galicia, donde ha acumulado seis temporadas entre A Guarda y Porriño, donde también se dedica a la formación de las jugadoras de base. En relación al partido del sábado, la de Carboneras señalaba que “Porriño es un equipo muy serio y conocedor de la importancia de los dos puntos, aunque sabemos que este Adesal es muy trabajador”. Además, insistía en que “lo he estado siguiendo y viendo los partidos esta temporada; me gusta mucho su espíritu”.